En 1983, Abel y Delia abrieron la primera fábrica de helados de Malabrigo. El 21 de septiembre inauguraron la heladería en calle Güemes: ese día se regaló helado a todos.
Pronto llegaron palitos, tabletas y postres para fiestas, y los pedidos de otras localidades. Empezó la red de revendedores. Todavía se recuerda la venta callejera en bicicleta — el silbido y el “¡heladeroooo!”.
En 1989 se construyó la fábrica actual de 25 de Mayo 1086. En 1996, la sucursal de San Martín (primero solo heladería; después también comidas rápidas).
Hoy: más de 50 gustos, cerca de 100 productos con base de helado, y distribución por la región (rutas 11, 3, 98, 95 y 1). Calidad artesanal e innovación constante.